I
N F O R M E
emitido el 25 de Abril de 2.001, por la Cátedra
“Barón de Valdeolivos” de la Institución “Fernando el Católico”
de la Excma. Diputación Provincial de Zaragoza, como consecuencia
del acuerdo de 20 de Noviembre de 2.000, del Ayuntamiento de Pedrola,
para la adopción de la
BANDERA de PEDROLA
Las primeras menciones documentales de Pedrola
se registran el año 1.124, después de la ocupación
aragonesa, cuando la propiedad de la villa era de realengo y se nombran
“tenentes”, o “señores temporales”, siendo el primero registrado
Lope Garcés “El Peregrino” (Agustín Ubieto Artera: Los “tenentes”
en Aragón y Navarra en los siglos XI y XII. Valencia, 1.973, p.
152)
La propiedad de la tierra fue de señorío
desde finales del siglo XIII, cuando Pedrola pertenecía a Lope Ferrench
de Luna, primer señor entre 1.289-1.300. Su nieto, Lope de
Luna, tercer señor de Pedrola, fue el primer conde de Luna, por
merced de su sobrino Pedro IV. A finales del siglo XIV era quinto
señor de Pedrola, Martín de Aragón y Luna, rey de
Sicilia, quién había recibido de su madre el señorío
del lugar. Nombró heredero a su hijo natural Fadrique de Aragón,
conde de Luna, pretendiente al trono de Aragón tras la muerte de
su abuelo Martín I, no aceptando el resultado acordado en Caspe,
se sublevó contra el monarca Alfonso V, sus bienes fueron confiscados
y Pedrola pasó a ser propiedad de la Corona. (Antonio Ubieto
Artera, Historia de Aragón. Los pueblos y los
despoblados. Zaragoza, 1983, vol. III, pp. 990-991.
Pocos años después, en 1.430,
Alfonso V vendió el lugar de Pedrola a Bernardo Albert, concediendo
franquicias a sus habitantes mientras la villa fuese propiedad del citado
señor. (Atanasio Sinués Ruiz y Antonio Ubieto Artera.
El Patrimonio Real en Aragón durante la Edad Media. Zaragoza
1986, docs. n.º 1.380 a 1.383). A mediados del siglo XV, Martín
de Torrellas, gobernador de Aragón, compró la posesión
sobre Pedrola, compra que fue confirmada por el rey Juan II. Con
dichos señores la casa enlazó con los Ribagorza-Villahermosa.
En 1.761, al morir José Claudio de Aragón y Gurrea sin descendencia,
paso el señorío a los Rebolledo de Palafox, marqueses de
Lazán, siendo decimoctavo señor de Pedrola, Juan Pablo de
Aragón y Azlor, sobrino del anterior señor, manteniéndola
familia el señorío hasta la disolución de los mismos
por las Cortes de Cádiz el año 1.811.
Desde el punto de vista político-administrativo,
Pedrola estuvo encuadrada en la Sobrecullida de Tarazona (1.495), Vereda
de Tarazona (1.646) y Corregimiento de Borja (1.711-1.833), viniendo recogida
como lugar en 1.495 y villa en 1.785. (Conde de Floridablanca. Nomenclator
o diccionario de las ciudades, villa, lugares, aldeas, granjas, cotos redondos,
cortijos y despoblados de España y sus islas adyacentes. Madrid
1.799, Corregimiento de Zaragoza, contando con ayuntamiento propio, probablemente,
desde 1.834. Perteneció al partido judicial de La Almunia
de Dª Godina, para incorporarse en 1.965 al partido judicial de Zaragoza.
En la nueva ordenación comarcal, establecida por la Diputación
General de Aragón, queda encuadrada en la Comarca de la Ribera alta
del Ebro (Boletín Oficial de Aragón nº 76, 30 de junio
1.988).
Eclesiásticamente las primeras referencias
históricas, nos remontan al año 1.280 como perteneciente
al arciprestazgo de Zaragoza (José Rius Serra: Rationes decimarum
Hispaniae, 1.279-1.280, Barcelona 1.947, p. 100), perteneciendo en la actualidad
al obispado de Zaragoza. Cuenta con parroquia dedicada a Nuestra
Señora de los Angeles (Antonio Higueras y Mª del Carmen Faus,
Geografía de Aragón, p. 15; Antonio Ubieto Artera, Historia
de Aragón. Los pueblos y los despoblados, vol. III, p. 991;
Pascual Madoz, op. cit. P. 193, entrada Pedrola), de estilo gótico,
comenzada en el siglo XII y ampliada en el siglo XVI a tres naves; en el
siglo XVIII se construyó la tribuna y el largo pasadizo que comunica
el palacio de los duques con la iglesia, teniendo una corre de dos cuerpos,
de estilo barroco. Cuenta la localidad con la ermita de San Sebastián,
renacentista y ampliada por Juan de Villanueva y la ermita de Ntra. Sra.
del Pillar del Monte, del siglo XVIII.
En cuanto a la evolución de su población,
en la fogueación de 1.495 se registran 87 fuegos, con gran predominio
de musulmanes (Antonio Serrano Montalvo, La población de Aragón
según el fogaje de 1495. Zaragoza, 1.997, vol. II, pp.48-49),
en la fogueación de 1.609, previa a la expulsión de los moriscos
de España, se registran el mismo número de fuegos.
El vecindario sufrió un importante descenso por la expulsión
de los vecinos moriscos, al abandonar el lugar 890 personas, que encuadrados
en el llamado tránsito 20, junto a las localidades vecinas de Luceni,
Alcalá de Ebro, Pleitas y Bárboles, se juntaron todos en
Pedrola, camino de Alagón para pasar a La Muela y Belchite, camino
de Alcañiz y Peñarroya, por dónde abandonaron Aragón,
y llegar luego al puerto de Los Alfaques, al sur de Tortosa, lugar de embarque
a tierras del norte de Africa (Joan Reglá, Estudios sobre los moriscos.
Barcelona, 1.974, p. 180)
Contaba el lugar con 136 fuegos en la fogueación
de 1.646 (Tomás Fermín de Lezaún. Estado eclesiástico
y secular de las poblaciones y antiguos y actuales vecindarios del Reino
de Aragón. Zaragoza 1.778, ed. Facs. Cortes de Aragón,
Zaragoza 1.990). Tras la guerra de Sucesión a la Corona española,
el vecindario, que en 1.713 alcanzaba los 192 vecinos, vuelve a decaer
hasta los 117 vecinos, volumen que aumentaría al acabar el siglo
XVIII, cuando se registra un nuevo incremento de su vecindario, alcanzando
los 406 vecinos en 1.797.
Pascual Madoz nos indica para mediados del
siglo XIX que Pedrola tenía 300 casas, 373 vecinos y 458 almas (Madoz,
Pascual: op. cit.p. 229, entrada: Pedrola).
El año 1.857 contaba con 1.770 habitantes.
En la actualidad se mantiene a lo largo del siglo XX un importante incremento
demográfico al registrarse 2.284 habitantes en 1.900, que ascienden
hasta los 2.776 en 1.940, alcanzando su mayor incremento demográfico
en la década de los sesenta al registrarse 3.141 habitantes, decayendo
la población hasta los 2.197 en la década de los noventa,
aunque vuelve a tener una tendencia al alza, como localidad dormitorio
de la cercana ciudad de Zaragoza, registrándose a mediados de la
década citada 2.555 habitantes de derecho.
La principal actividad economía de
Pedrola se centraba anteriormente en el trabajo agrícola, con una
producción basada en el cultivo de las huertas y el trabajo del
cereal. En la actualidad la actividad económica se centra
todavía en el trabajo agrícola, aunque cada vez más
población trabaja en el sector servicios o en las cercanas industrias
que se han instalado en los polígonos próximos.
Respecto a sus símbolos de identidad,
Pedrola usa armas propias, habiendo utilizado durante los años cincuenta
un escudo basado en las armas de los Torrellas, los Gurrea y los Azlor,
últimos señores de la villa, pero por acuerdo que se inició
el 17 de noviembre de 1.963, se modificaron las armas de la villa para
adoptar el escudo que usa en la actualidad, aprobado por el Decreto 1148/1967,
de 18 de mayo, publicado en el Boletín Oficial del Estado nº
134, de 6 de junio, en la página 7.782, escudo que recoge los emblemas
de los señores temporales de la villa desde los primeros tiempos
de la reconquista aragonesa (referencia en Guillermo Fatas y Guillermo
Redondo, Heráldica aragonesa. Zaragoza 1.990, p. 241 y p. 158 escudo).
La creación de la bandera oficial
de Pedrola, se ha basado en el escudo utilizado por la villa, tomando los
muebles más representativos de los dos cuarteles que lo forman,
aprovechando la partición del segundo cuartel, el mantelado en sotuer
y el losange de las armas de Sicilia, además de la luna jaquelada,
en recuerdo de los primeros señores temporales de la villa, quedando
la bandera en una paño blanco dividido en cuarta en aspa, en las
particiones del asta y del batiente una luna jaquelada de amarillo y negro,
afrontadas y acostadas y en las particiones superior e inferior, en paño
amarillo cuatro franjas rojas verticales.
Los símbolos de referencia se describen
del siguiente modo:
BANDERA
La bandera de Pedrola se representa en un
paño cuyas proporciones son de una longitud equivalente a tres medios
de su anchura: blanco, dividido en cuarta en aspa, en las particiones del
asta y del batiente una luna jaquelada de amarillo y negro, afrontadas
y acostadas, en las participaciones superior e inferior, en fondo amarillo,
cuatro franjas rojas verticales.
El modelo de gala se confeccionará
en tafetán de seda o damasco, con los principales símbolos
bordados en hilo de oro. El asta se rematará con una moharra
con la luna jaquelada.
La precisión de los esmaltes de determinará
por la escala Pantone (Color Specifier) con las siguientes especificaciones:
Rojo
1788 C 2X
Amarillo (bandera) 803 C 2X
Negro
4 C 2X