Hasta principios del Siglo XIX, tuve mis Infanzonías.

Los Infanzones, Hijosdalgo o Hidalgos, podían ser de sangre y naturaleza, de bragueta ( que eran los que habían tenido siete hijos consecutivos varones en legítimo matrimonio); de cuatro costados (aquellos cuyos abuelos maternos y paternos eran Hidalgos); de gotera (los que gozaban de los privilegios de la  hidalguia solamente en un pueblo, perdiendo tal condición al cambiar de vecindad) y, finalmente, hidalgo de solar conocido   ( que tenían una casa solariega o eran descendientes de familia que la tenía).

Entre otros, cabe destacar JOSE FRANCISCO BARTA Y PIAZUELO, con antiguedad de 1717 y reconocida en Pedrola en 1804.  JOSE LOGROÑO SOLSONA , infanzonia que data de 1790, si bien sus orígenes, fuera de mi
territorio, eran muy antiguos.  SEBASTIAN SANCHO, con antiguedad que data de 28 de febrero de 1718. FRANCISCO URQUIA Y CORDERA, que  data de 1665, así como su descendiente JOSE URQUIA que data de 1750. MANUEL SANCHO ESCUER, de 1712 y ALBERTO TURMO de 1764, si bien éste proveniente de Artasona y antecesor de los actuales Turmo, que bien pudieron ser ya infanzones desde 1550 en el lugar de Secastillo, del condado de Ribagorza.

La mayor parte de estos apellidos, así como los de otros infanzones no detallados, han llegado hasta nuestros días, portándolos varios de mis vecinos.